Carta de una jóven de 12 años

ADRIANA

Unas compañeras, tambien de Alta Capacidad me recomendarón limpiar mi fama

 Mujer y Alta Capacidad


Siempre supe que era diferente de la mayoría de las nenas de mi edad. Siempre me parecieron más jóvenes, más lentas y menos lógicas en muchas cosas. Desde muy muy pequeña hice grandes esfuerzos para ser aceptada e integrarme en mi grupo, lo cual me agotaba físicamente. Cuando por fin mis padres me dijeron que era ACI me quedé más tranquila por saberlo, y porque ellas ahora tambien lo sabrían.

Tuve suerte de tener, en tercero, un profesor que supo motivarme y animarme. Fue el mejor año que puedo recordar, él me enseñó a amar el colegio, a tener amigas, a aceptarme. Se había desterrado el "ahora no toca" y pude tocar temas que no volveré a ver hasta Bachillerato, con tan sólo !8 años!

En sexto, la marcha de ese profesor tornó mi vida en el colegio en un infierno. No solo el acoso sufrido por parte de mis compañeros, sino el constante bloqueo ejercido por mis tutores....yo intentaba todo por ser bien acogida, me dejaba copiar en los exámenes, explicaba los deberes a mis compañeros,...pero ni así...
Unas compañeras, tambien de ACI. me recomendaron limpiar mi fama de empollona empezando a catear asignaturas. Aseguraban que así incluso conseguiría novio...como ellas. Yo no veía esos argumentos razonables, así que continué fiel a mi verdad

Gracias a mis padres, esta pesadilla llego a su fin. Intervinieron en el colegio, y al asociarnos en un grupo de ACI. mi concepto de mi misma empezó a mutar. Ahora comprendo mejor cómo  soy, los sentimientos que despierto en otros, y manejo las burlas de manera más  adecuada.
He comenzado a ser feliz. Mis amigos son alumnos destacados, sigo teniendo una media altísima, y la mayoría de contenidos en el instituto se me quedan en la primera clase. He entrado al grado profesional del conservatorio tocando el violín -me encanta- y me relaciono ahora con académicos de la facultad de matemáticas de la UPC de Bcn. y con músicos mayores que yo. Todo esto me llena de verdad.

Quisiera que mi vivencia sirviera a todas las chicas como yo. No hace falta que nos escondamos tras una imagen que no es nuestra. Seamos conscientes de lo que somos y el mundo que nos rodea. Lo que sí pediría es que se formara a profesionales para saber manejarnos a nosotras y hacer entender a nuestros maestros, quienes, cómo somos y por qué. Lo hacen muy bien con los chicos discapacitados o con dificultades de aprendizaje... por qué no con nosotras? 

ADRIANA

Regalo de este relato por Adriana a la asociación ACTEF para sus jornadas de Mujer y Alta Capacidad, celebrada en Ibiza

Presentación Jornada


NIÑAS DE ALTA CAPACIDAD
https://youtu.be/NUYtV5l2U2s




Conferencia

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